LAS RELACIONES DE PAREJA
Las relaciones de pareja y el amor en la adolescencia es una etapa de la vida en la que se presentan un gran número de descubrimientos no solo a nivel personal, sino también social. Y ello conlleva, en ocasiones, una gran cantidad de cambios.
Una característica importante del amor en adolescentes es que tienen un condicionamiento social muy alto debido a las normas sociales propias de la etapa. Asimismo, el modelo educativo recibido en el hogar también tiene una gran influencia.
Ahora bien, pese a estos condicionantes, lo cierto es que estas relaciones amorosas entre adolescentes tienen un papel importante en el desarrollo social saludable. De acuerdo a la manera en que el adolescente afronte los retos que implican estas primeras relaciones, irá forjando una manera de sentir y de actuar, que tendrá un gran peso en la clase de relaciones que tenga durante la edad adulta.
TIPOS DE RELACIONES
Relación de cariño
En este tipo de relaciones predomina la intimidad, pues hay complicidad y apoyo entre los miembros. No hay pasión ni intención de compromiso, pero son relaciones que perduran en el tiempo, pudiendo surgir el amor completo.
Relación pasional
Como su nombre indica, la pasión entre los miembros es muy intensa, pero no hay intimidad ni compromiso. Se puede considerar como la fase inicial de una relación o simplemente quedarse en relaciones cortas y/o espontáneas.
RELACION ROMANTICA
En este tipo de relaciones predomina la intimidad y la pasión, la comunicación es fácil y hay un vínculo emocional fuerte. Aunque puede parecer ideal a simple vista, lo cierto es que no hay intención de un proyecto común ni a largo plazo, pudiendo terminar ante una dificultad. Las relaciones típicas de amor de verano son un claro ejemplo.
Relación fatua
En estas relaciones hay pasión y compromiso, pero falta el componente de la intimidad. Pueden darse relaciones en las que haya compromiso debido a la pasión, o aquellas en las que hay dependencia emocional, inseguridad o miedo, desarrollándose una relación tóxica (que explicaremos más adelante).
Relación plena
Es el tipo de relación ideal, pues hay pasión, intimidad y compromiso. El vínculo entre los miembros de la pareja es único y el reto surge en mantenerlo. Con el paso del tiempo, alguno de los componentes suele perderse, desarrollándose otro tipo de relación.
Relación vacía
El compromiso es el único componente que mantiene este tipo de relaciones, ya sea por motivos económicos, familiares, etc. Es lo que conocemos como matrimonio de conveniencia.
Relación social
En este tipo de relaciones no hay pasión, siendo una forma de amar propia de las relaciones de gran amistad o parejas que llevan mucho tiempo juntas.
Relación abierta
Hoy en día las relaciones abiertas son cada vez más comunes. Los miembros de la pareja tienen un vínculo amoroso fuerte y una relación estable en sí, pero se permiten mantener relaciones sexuales con otras personas fuera de la relación. Así pues, este tipo de relaciones se basan en la flexibilidad, pero ambos miembros marcan los límites en los encuentros.
Relación poliamorosa
Aunque sigue siendo un tabú, cada vez se habla más de las relaciones poliamorosas, pues rompen el concepto que tenemos de vínculo amoroso. En este caso, las relaciones afectivas y sexuales se mantienen con varias personas de forma simultánea, teniendo varias relaciones serias y con compromiso a la vez.
Relación híbrida
En este tipo de relaciones de pareja, y bajo pacto, un miembro sigue la monogamia mientras que el otro la poligamia. Esto significa que solo uno de los dos miembros mantiene relaciones sexuales con personas fuera de la relación, y sin que el compromiso se vea afectado.
Relación swinger
Se conoce como intercambio de parejas y son aquellas relaciones en las que ambos miembros mantienen una relación sentimental y consienten las relaciones sexuales con otras personas mientras están presentes. Este tipo de relaciones surgen ante la necesidad de experimentar y salir de la rutina.
Relación a distancia
Que surja el amor entre dos personas que viven en lugares distintos es muy común. Este tipo de relaciones suelen terminar con el tiempo o, por el contrario, uno de los dos miembros termina mudándose para así vivir con la otra persona.
Relación tóxica
Aunque puede mantenerse en cualquier ámbito de la vida, las relaciones tóxicas son, por desgracia, muy comunes en el ámbito amoroso. Se trata de relaciones que afectan al bienestar, desgastando a nivel emocional y provocando sufrimiento. Esto suele estar causado por el miedo, la desconfianza o la inseguridad de uno de los miembros de la pareja, creándose un rol dominante y otro de sumiso muy diferenciados.
PROBLEMAS EN UNA RELACION:
AFECTA DE MUCHAS MANERAS CREANDO:
LA DEPENDENCIA EMOCIONAL: Habitualmente las consecuencias más inmediatas del temor a la pérdida de la pareja suelen ser los celos, la posesividad, el pedir constantemente explicaciones, o no dejar de pensar qué estará haciendo la pareja cuando no está al lado.
1. Celos
Los celos pueden ser uno de los principales motivos de desconfianza y mala comunicación dentro de una relación de pareja, y en ocasiones incluso propician que no se respete la privacidad del otro, algo que sería grave incluso si no existiese un vínculo afectivo fuerte con esa persona.
2. Comunicación pasivo-agresiva y uso de la culpabilidad
Este problema tiene que ver con una fórmula de comunicación disfuncional, en la que una persona deja implícito que la otra tiene motivos para sentirse culpable, pero sin llegar a explicar del todo por qué. De esta manera, ante la ambigüedad y falta de comunicación, la otra persona siente que efectivamente ha hecho algo mal, y se siente culpable sin saber muy bien qué es exactamente el comportamiento que debería corregir.
. Falta de tiempo juntos
Este es uno de los problemas más frecuentes en las relaciones de pareja, y puede adoptar diferentes formas. Por ejemplo, en ciertos casos la falta de tiempo juntos puede consistir en los problemas de conciliación familiar y el exceso de responsabilidades, mientras que en otros se pasa mucho tiempo libre juntos, pero en estos ratos no hay una comunicación significativa y parece que la relación se estanca, como si produjese aburrimiento.
Desatención
La idea de que se está desatendiendo la vida amorosa también es uno de los conflictos de pareja más habituales, y está vinculado a la desmotivación.
“Querer que quiera”
Muchas veces no nos vale con que nuestra pareja haga las cosas que le pedimos, o las que nos resultan importantes. A veces también pretendemos que la otra persona le dé la misma importancia a las cosas que nos interesan, y esto nos lleva a quejas del tipo “¡Es que sólo lo haces si te lo pido… si no, te da igual!”. Cuando nos molestamos por tener que pedir las cosas, esta actitud nos impide valorar el hecho de que, en realidad, la mayoría de las veces que expresamos nuestras peticiones lo más probable es que nuestra pareja trate de cumplirlas.


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